Un pandillero que quiere ser profesor para ligarse a sus alumnas puede sonar bastante alarmante, pero en el fondo es una crítica descacharrante de la educación y sociedad japonesa. Me ha hecho mucho gracia.
Un pandillero que quiere ser profesor para ligarse a sus alumnas puede sonar bastante alarmante, pero en el fondo es una crítica descacharrante de la educación y sociedad japonesa. Me ha hecho mucho gracia.
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